Bueno, esto ya son palabras mayores. Sólo 7 meses y medio después de empezar mi sufrida vida como runner me atreví con la que quizás es una de las maratones más duras que se pueden correr. Hice una preparación exhaustiva de 16 semanas, quizá algo corta ( unos 600 km) debido a alguna lesión, que afortunadamente nunca fue tan grave como para dejarlo. La preparé junto a 3 compañeros de trabajo, aunque muchos días corrí solo por no coincidir con ellos. Los días previos era un manojo de nervios, y aunque todo el mundo te dice que no debes pensar ni hablar del maratón, no hablábamos de otra cosa. Que si llevaríamos este ritmo, o el otro, indumentaria, que si geles, que si vaselina, y múltiples incógnitas que se me pasaban por la cabeza. Encima, el trazado, según los entendidos, aún más duro de lo habitual debido a las obras, y mi familia que no pudo venir, aunque sí es cierto que siempre estuve arropado por mis compañeros.La noche previa no pegué ni ojo, y tuve una frecuencia cardíaca alrededor de 100 spm. La experiencia inolvidable. Al final decidí irme con 2 compañeros que iban a ir a 4 horas aproximadamente, con el miedo de "cagarla" en cualquier momento. Pero ya había corrido 3 semanas antes una media en 1:42, y me dijeron que no me preocupara, que todo saldría bien. Y afortunadamente así fue. La carrera se me pasó en un santiamén, la sensación es como estar viendo una película en la que tú eres el protagonista principal. Continuamente íbamos controlando el ritmo en cada km, hidratándonos cada 5 km y tomando suplementos calóricos. La impresión de ver a 13000 almas corriendo contigo es algo inolvidable. La serpiente multicolor que no acaba nunca. Pasamos la media maratón en unos excelentes 1h 57'50", sintiéndome eufórico, fresco como una lechuga. Paré 3 veces a orinar, pero prefería eso a tener problemas de deshidratación, alcanzando sin problemas a mis compañeros. Pero en el km 32, subiendo una de las innumerables cuestas que tiene esta durísima maratón, tuve un primer calambre en un isquiotibial, y le dije a mis compañeros que siguieran, que iba a estirar y seguiría más despacio. En el km 40, subiendo la cuesta de Ventas, nuevo calambre en el otro isquiotibial, y medio renqueando seguí hasta el final. La gente ya andaba a manadas, sufriendo como no había visto nunca antes, pero con mucho pundonor, y pensé que tenía que acabar como sea. Además ya lo que quedaba era cuesta abajo, y el Retiro se podía ver a lo lejos, con una gran multitud animando. Terminé a 7 min/km, pero nunca paré. Al acabar me abracé a mi amigo Manolo, que me había precedido 6 minutos antes y lloré como un niño. Algo difícil de olvidar. La recuperación fue bastante rápida, aunque tuve muchas agujetas las 48 h posteriores, pero a la semana siguiente ya estaba corriendo la carrera popular los califas, donde bajé mi marca de 10000. Tras la maratón, una buena ducha y al asador donostiarra, que es donde mis compañeros van siempre, y a degustar un buen número de manjares para recuperar el desgaste. Subo la foto oficial de la llegada, con la cara de sufrimiento y rabia a la vez, por la hazaña conseguida. El año que viene, más.
En Córdoba se celebran bastantes carreras populares durante el año, incluidas 4 medias maratones. Estas carreras son muy concurridas y en ellas se suelen dar cita todos los aficionados de Córdoba y alrededores. En la carrera popular de los Califas, que corrí 1 semana después de la maratón de Madrid, me divertí bastante, ya que también te puedes llevar a tus hijos que corren en categorías inferiores. Luego se reparten regalos para todos. Se sufre bastante, ya que son cortas ( ésta era de 10000 m) y se va a tope, en ritmo anaeróbico continuo, pero al ser poco tiempo el mal rato pasa rápido. Aquí me encontré a un viejo amigo y buen corredor que me hizo de liebre, y acabé mejorando mucho mi mejor marca de 10 km, y dejándola en 43:26. Creo que bastante bien pues aún noté las secuelas de la maratón de Madrid (tenía aún la boca llena de herpes por el bajón)
. Subo una foto al finalizar la carrera, con mis hijos (los 2 participaron en sus correspondientes categorías) y otra durante la misma, haciendo la goma con mi amigo Paco.
El 2 de Abril de 2006 corrí mi 2ª media maratón tras la que había corrido en noviembre 2005 en Córdoba. Fue una decisión de última hora, pues pensaba que no iba a poder asistir, aunque hacía un par de semanas que me había inscrito. El día 1 por la tarde le dije a mi mujer que tenía mono de ir, y que me podía levantar temprano ( sobre las 7) e irme para Málaga, con lo que tendría tiempo de recoger el dorsal. Me dijo que de eso nada, que si quería ir que cogíamos una habitación de hotel esa misma noche y que nos íbamos. Pensé que estaba de broma, pero no era así. Sacamos en una agencia una habitación doble y nos fuimos rápido para casa a bañar a los niños para dejárselos a mis suegros, y sobre las 21 h nos fuimos. Llegamos al hotel sobre las 23 h y fuimos a cenar pasta (como no) a un pizzería cerca de la calle Larios, que por cierto estaba preciosa. Después, un heladito y al hotel a dormir. Por la mañana, tras un buen desayuno sobre las 8'30, recogí el dorsal y ya empecé a disfrutar del ambiente, calentando algo. Mucha participación, excelente clima y muchos nervios por no saber qué ritmo llevar, había estado una semana sin correr por una lesión. Tras la salida, empujado por la euforia del gentío, comencé a un ritmo de unos 5 min/km, encontrándome con muy buenas sensaciones. Iban pasando kilómetros y mi forerunner seguía marcando uno tras otro los km en torno a 4:50. Pensaba que iba a reventar, pero arriesgué a seguir por lo bien que iba y cuando ya pasé el km 16 dije que a por todas, que no podía bajar el ritmo ahora. Los últimos 2 km fueron más duros, eran en subida, pero iba con la adrenalina saliendo por las orejas, al ver que iba a bajar mi marca en casi 20 minutos, en sólo 4 meses. Ahí podéis ver la foto a la entrada del estadio, tremendamente eufórico y entre lágrimas. Al final acabé en 1 h 42' 53"
, algo impensable para mí en todo momento. Luego a comer pescadito para recuperar. Si el trabajo y las lesiones me lo permiten, volveré a repetir el año que viene, tengo grandes recuerdos de esta carrera.
Mi debut oficial como Runner (25-11-05). Mucha la emoción y los nervios a flor de piel. Mis condiciones nada buenas en cuanto al aspecto físico, con fascitis plantar y bursitis de cadera derecha, pero las ganas de correr eran mayores que las lesiones que arrastraba. Puedo decir que la carrera se me pasó volando, sin excesivos sufrimientos salvo al final, donde ya notaba mi flictena hemorrágica en el pie izquierdo y mi dolor en cadera, pero la emoción de ver a toda mi familia en la meta animándome, sobre todo a mis hijos y mi mujer, me hizo olvidar el dolor. Lloré como hacía tiempo que no lloraba y el aire que no me había faltado durante la carrera apenas si lo podía respirar.La marca, lo de menos, acabé que ya es bastante (lo hice en 2 h y 40''). Luego varios días maltrecho, con muchas agujetas, medio cojo, pero satisfecho. Me había enganchado al carro del deportista corredor de fondo. Estas sensaciones había que repetirlas. Aquí subo 2 imágenes de la llegada y de la salida con mi amiga y gran corredora Alicia, que me sacó casi 20 minutos en la meta, y que me inmortalizó. Espero que nos encontremos nuevamente en el 2006.
He decidido crear este blog para compartir mis experiencias al inicio de mi carrera como corredor de fondo. En los últimos 2 años he estado yendo con regularidad al gimnasio, en el que solía hacer algo de pesas, bicicleta, abdominales, elíptica, etc. Pero en mi lugar de trabajo hay un par de compañeros a los que les va esto que llaman los yankees "running", y al final me metieron el veneno en el cuerpo y comencé a correr a mediados de septiembre de 2005. Las primeras salidas fueron duras, pues a pesar de estar bien físicamente (mido 1,68 y entonces pesaba unos 65 kg, ahora ando por unos 58 kg), el hecho de no correr desde mis tiempos de colegial me hizo pasarlo mal al principio. A duras penas lograba ir a ritmos de 6 min/km, y correr durante más de 40 minutos era para mí una odisea. Mi orgullo y fuerza de voluntad me hicieron seguir, a pesar de múltiples lesiones a las que me he tenido que enfrentar, aunque afortunadamente ninguna grave que me hiciera dejarlo. He tenido desde fascitis plantar bilateral a bursitis de cadera derecha, hematomas subungueales que me han hecho perder algunas uñas, roturas fibrilares, tendinitis, metatarsalgias y alguna que se quedará en el tintero.He aprendido traumatología deportiva "por un tubo", y ya me atrevo hasta aconsejar a alguien que empieza qué zapatillas podría comprarse. Cierto es que el ganarme la vida como médico, aunque de una especialidad muy distinta, me ha facilitado el comprender mejor las lesiones y porqué se producen. El 27 de Noviembre de ese año me enfrenté a mi primera media maratón, la de mi ciudad (Córdoba), y sufrí bastante.Llegué con una lesión de cadera derecha (bursitis), que me impedía subir las más pequeñas cuestas, pero afortunadamente en la ciudad de los califas las cuestas brillan por su ausencia, por algo la llaman "Córdoba la llana", y sólo en una pequeña tuve que hacerla casi andando y con gran dolor. Logré acabar en 2 h y 40 seg, y al entrar en el estadio y ver a mi familia al completo, a mis 2 hijos de 4 años y 1 año animando, a mi esposa, a mis padres, a mis suegros, rompí a llorar como un niño, y apenas podía tomar aire para respirar. Gran experiencia que definitivamente me enganchó a correr, sin grandes pretensiones, sólo para divertirme. Pero el siguiente reto al que me tuve que enfrentar fue la Maratón de Madrid en Abril 2006. Esta y otras experiencias en mi cortísima carrera como corredor amateur son las que iré relatando lo mejor que pueda en este blog, así como la rutina de los entrenamientos, el sufrimiento del día a día, la soledad en definitiva que te acompaña cuando corres. Espero que sea de interés para algunos como yo a los que le gusta este deporte.